Profa de literatura solicita ayuda
Creo que es la primera vez que voy a escribir un post pidiendo auxilio: Resulta que desde que me convertí en profesora de literatura...ay, me gusta ser maestra de literatura, se oye bonito ¿no?... hay veces que me siento como Robin Williams en la Sociedad de los Poetas Muertos o algo así... ay, hasta suspiro...bueno, bueno, ya me estoy desviando... la cosa es que desde que soy maestra de literatura me he vuelto algo así como más responsable con mi trabajo. Antes realmente no me importaba mucho si escribía mal un discurso o si enviaba con errores de dedo algún boletín. Es más, algunas veces hasta me daba gusto porque quien quedaba en rídiculo era mi estúpido jefe que, en su embriaguez, pos ni enterado; así que yo creo que no le hacía daño a nadie y por otro lado, exhibía las fallas de la burocracia.
Pero ahora es muy diferente... porque ahora que veo a mis alumnitos con sus cabellos mojados, mojados y sus ojos pelones esperando que les revele la verdá de la vida, pues me siento muy comprometida, la neta. Y luego pienso en sus papás que a duras penas les alcanza para pagar la colegiatura con la esperanza de que sus hijos reciban una educación de calidad en este pinche país del tercer mundo, en este pinche estado gobernado por caciques y pienso: hijole, está bien cabrón. Debo, es mi obligación moral hacer una pequeña diferencia. Hay quienes piensan que es mi clavadez la que me lleva agobiarme de esa forma, pero qué sería de mi vida si no fuera una clavada. ¡Si hasta cuando fui yonqui me lo tomé con seriedad! Porque no habría de tomarme con seriedad este momento de mi vida. En fin.
La cosa es que ser maestra de literatura es algo muy complicado porque mis alumnitos sólo quieren leer Juventud en Èxtasis o El Alquimista o alguna de esas mamadas, así que les dije que ni madres y los puse a leer, por decir un ejemplo: La Metamorfosis, y que me mandan por un tubo, que dizque porque eso no es real y que la interpretación simbólica les vale madre y que el realismo mágico también se lo pasan por el arco del triunfo y que ellos sólo quieren aprender cosas que les sirvan en la vida. Y ahí sí que me encabrono y que les digo: "Oigan, pinches escuincles, (bueno, realmente les dije "jóvenes" porque la institución educativa es muy estricta con eso de las palabras altisonantes), la literatura sirve para una cosa muy importante: Sirve para ser mejores personas". Y que se quedan callados. Pero aunque lo hemos intentado todo, yo sigo percibiendo una total apatía de su parte y me pregunto ¿por qué? ¿por qué, diosito? si la literatura es tan bonita. Luego, claro, pienso que es por la edad o por la resaca educativa, diría mi jefecito pero hay veces que me llega la decepción y me siento desesperada. Así que aquí está mi petición: Si tú eres un tragalibros o ya mínimo apasionado de la literatura, no seas malito (a) y échame la mano con algunas recomendaciones para chamacos de 15 a 17 años. Si tienes en mente alguna estrategia educativa que pueda ayudarme, tócate el corazón y ayuda esta pobre mujer comprometida con mejorar la educación de México. Muchas gracias.
P.D. Les pedí que me pusieran en una lista sus principales intereses y éstas fueron sus respuestas: amor, sexo, drogas, sexo grupal, posiciones sexuales, fiestas, violencia, cerveza, tips para combatir la resaca (de alcohol; no educativa) y más sexo (de cualquier tipo y en cualquier lugar).
